Milagro en los Andes
"Un atrapante relato de coraje, aventura, resistencia y sacrificio, como nunca antes había sido contado."
Nando Parrado estuvo tres días inconsciente antes de despertarse y descubrir que el avión que llevaba a su equipo de rugby a un partido amistoso en Chile se había estrellado en medio de los Andes. Pronto supo que muchos de sus compañeros habían muerto o estaban agonizando, entre ellos su propia madre y su hermana. Los supervivientes se hallaban desamparados en un desierto glaciar sin alimentos y sin poder pedir ayuda. Lucharon para soportar gélidas temperaturas, aludes mortales y, más tarde, la devastadora noticia de que se había suspendido su búsqueda. A medida que pasaba el tiempo, Nando empezó a pensar cada vez más en su padre, pues sabía que debía de estar consumido por el dolor. Nando decide así regresar a casa o morir en el intento.
Treinta años después de la tragedia que hizo famosa Piers Paul Read en el bestseller internacional ¡Viven!, Nando nos narra su propia experiencia con una franqueza loable y con profundo sentimiento.
“Milagro en los Andes” es más que el fascinante relato de una aventura basada en hechos reales: es una mirada reveladora de la vida al borde de la muerte y una reflexión sobre el ilimitado poder redentor del amor.
Comentarios
Ud. cree que conoce esta historia… piense nuevamente..
Por primera vez “Viven” contada por un sobreviviente y el “héroe”.
MILAGRO EN LOS ANDES
72 dias en la montaña y mi regreso a casa
por Nando Parrado
con Vince Rause
“Además de la crónica del desastre más vendida en los años 70, “Viven”, es un novedoso libro que complacerá; a los lectores de aventuras y una compleja reflexión sobre la camaradería, la familia y el amor.” – Publishers Weekly. “El libro “Viven” por Piers Paul Read y su versión para el cine, han hecho famosa a esta historia, y su horror la hace inolvidable. Aún así, es poco probable que la novela sea mejor relatada que en “Milagro en los Andes”, un testimonio de primera mano por Nando Parrado.” - Men's Vogue. “Una intensa biografía de supervivencia que impactó y estremeció al público del mundo… El autor asegura de que no son escenas retrospectivas, pero sus cándidos y vívidos recuerdos traen la historia una vez más a la vida.” – Kirkuk Reviews.
Todos los años, un libro logra tal difusión, que es impulsado hacia los primeros lugares en las listas de los libros más vendidos. Nuestro título de Mayo “Milagro en los Andes: 72 días en la montaña y mi largo regreso a casa” por Nando Parrado (Crown Publishers, Mayo 9, 2006) ha merecido este lugar en el 2006. No sólo es un raconto de uno de los eventos más angustiosos de la era moderna - la caída de un avión en los Andes con un equipo de rugby uruguayo en 1972 y cómo ellos sobrevivieron - sino que es el relato del jugador que lideró la expedición a través de las montañas con el fin de procurar ayuda y rescatar a sus compañeros. Ninguno de los sobrevivientes había narrado su experiencia con sus propias palabras… hasta ahora.
Milagro en los Andes es la apasionante historia de Nando Parrado, sobre los 72 días de supervivencia de él y su equipo. Parrado tenía 23 años cuando él se despertó en los gélidos Andes, luego de permanecer inconsciente durante 3 días. Él se encontró a sí mismo tirado entre las ruinas de lo que había sido un avión; sus prendas y cabello estaban cubiertos con su propia sangre. Su madre, que había acompañado a Parrado en su viaje, yacía muerta en el fuselaje. Su hermana, que también lo había acompañado, estaba tumbada junto a él con gravísimas heridas. A pesar de haber perdido a su familia, con una fractura de cráneo y 72 días en un crudo e inhóspito paisaje, Parrado emergió como un líder, por insistir en que ellos debían olvidar el auxilio de los rescatistas y elaborar un plan para salir de la montaña. Él se embarcaría en una travesía de 10 días, recorriendo más de 70 millas a 12.000 pies de altura, con tan sólo calzado de rugby en sus pies.
En Milagro en los Andes, Parrado comparte con nosotros -por primera vez- su historia personal, los pensamientos sobre su padre que lo hacían seguir adelante en las peores circunstancias, y su gratitud hacia la vida que lo ha acompañado desde entonces. “La muerte se sentía tan real, tan cerca, y sintiendo su presencia, comencé a temblar, sabiendo que no tenía el coraje de enfrentar lo había delante de mí”, escribe Parrado. “Yo no puedo hacer ésto. Yo no quiero morir. Yo resolví de que les diría a los otros de que había cambiado de parecer, de que me quedaba. Pero yo sabía de que casi no teníamos comida. ¿Cuánto tiempo iba a transcurrir hasta que las reservas se agotaran completamente y comenzara la terrible espera de que alguien muera?. ¿Quién será el primero?. ¿Y cómo será para el último que sobreviva?. Yo miré nuevamente las montañas… sabía que nada sería peor que el futuro que me esperaba aquí. Yo le hablé a la montaña, “dime tus secretos”, susurré, “enséñame a escalarte”. Obviamente, la montaña permaneció en silencio.”.
Treinta años después del desatre que Piers Paul Read hizo famoso, Parrado nos cuenta su propia historia con una franqueza excepcional. Conmovedora e impactante, Milagro en los Andes, trae la historia una vez más a la vida enfocada desde otra dimensión con el relato de este sobreviviente.
The Guardian (London).
Comentario: Audio libro.
Sue Arnold en Milagro en los Andes
Sábado 19 de Mayo de 2007
Milagro en los Andes, por Nando Parrado, narrada por Daniel Philpott (10hs, 5mins)
Lo que la mayoría de la gente recuerda del avión accidentado en los Andes en 1972 es que los sobrevivientes debieron recurrir al canibalismo. Yo no vi el film basado en el exitoso libro de Piers Paul Read - “Viven”, en donde él entrevistó a los 16 sobrevivientes. Habiendo leído este conmovedor relato de sus 72 días de calvario por uno de los dos hombres que estuvo 10 días escalando uno de los picos más altos de los Andes en busca de ayuda, me alegra no haberlo hecho. El mismo Parrado narra la introducción y el epílogo, y nos deja en claro que la versión de los hechos por Read no es totalmente exacta.
Esta es entonces una de las más increíbles y emocionantes historias de superviviencia de los tiempos modernos. Cuando escucho al autor describir (en el epílogo) cómo él recobró la conciencia a los 3 días de haber sucedido el accidente, yo me pregunto, ¿por qué no narró el libro completo?. Él tiene una buena voz: grave, agradable, expresiva. Pero enseguida me doy cuenta porqué. A pesar de tratarse de una celebridad internacional, Parrado aún sigue siendo tan retraído como cuando tenía 23 años. Él abordó ese desdichado avión charter que transportaba 45 personas – su equipo uruguayo de rugby, fanáticos y familiares- para jugar un partido en Chile. Es necesaria toda esta información (pienso con impaciencia) cuando se refiere a su mejor y apuesto amigo que podía conquistar cualquier chica, y a lo que su padre le decía cuando él tenía 9 años. Vayamos al accidente, a la avalancha, el rescate, etc. Sin embargo, es esta minuciosa descripción de cada personaje lo que los hace tan reales, y al libro, inolvidable. Para algunos, el trauma mental es peor que el sufrimiento físico.
Yo consideraba a “Touching the Void” por Joe Simpson un libro de altísimo drama, pero el análisis de la supervivencia de Parrado dentro de la dinámica del grupo es fascinante. Éste restaurará su fé en la humanidad.
Milagro en los Andes
72 días en la montaña y mi largo regreso a casa.
Por Nando Parrado con Vince Rause
(Crown Publishers, 2006, tapa dura)
Luego de permanecer tres días en coma, un joven jugador de rugby despierta para encontrarse a sí mismo dentro del fuselaje de un pequeño avión charter. Confundido, con mucho frío, y padeciendo un profundo dolor, él alcanza a tocar su cabeza enmarañada y con sangre congelada. Su cráneo se hunde, y ahí se percata de que está presionando los fragmentos destrozados de su cráneo contra su propio cerebro. Su amigo Roberto Cannessa se acerca a él y le dice. “Pensamos que no te salvavas… Nos estrellamos en las montañas. El avión se estrelló. Estamos varados aquí”.
Así comienza Milagro en los Andes… Nando Parrado nos cuenta una de las historias de supervivencia más famosas de todos los tiempos – la caída de un avión que transportaba un equipo de rugby uruguayo y el dramático escape de los 16 sobrevivientes contra todos los pronósticos.
Luego de saltar a los titulares en 1972, el evento fue aún más difundido en Viven - el libro de Piers Paul Read de 1973 - y su posterior película. Pero durante largo tiempo, Parrado evitó contar la historia, quizás por no lograr examinar el pasado con el tipo de “honestidad inquebrantable” que un libro requería. Fueron algunos años más tarde - habiendo aceptado a dar una charla en un evento de negocios - cuando él abre su corazón y descubre por primera vez el asombroso poder de su historia.
Es imposible transmitir en su totalidad los horrores experimentados en esas montañas, pero Parrado logra llevar al lector a través de todos ellos, página por página, día tras día. Es un catálogo de penosos sucesos. Varias personas - entre las que figura la madre de Parrado- fallecieron en el impacto; su joven hermana murió en sus brazos. Una avalancha acabó con algunos pasajeros más del avión. Hubieron dos intentos fallidos por escapar del sitio, en donde uno de los grupos casi muere congelado. Como la comida era escasa, los sobrevivientes se vieron forzados -con horror y repulsión - a alimentarse del cuerpo de sus amigos fallecidos a fin de no perecer de inanición.
Pero es en ese mundo infernal que un verdadero espìritu humano invencible emerge, y es la historia de ése “surgimiento” lo que diferencia a Milagro en los Andes de otras narraciones de catástrofes. Cuando ellos escuchan a través de un transmisor de radio que la misión de rescate había sido cancelada, la fé de los sobrevivientes se vio fuertemente afectada. Parrado, sin embargo, se ve sorprendido por un pensamiento: “ En este horrendo lugar, demasiada certeza podría matarnos… Yo me prometí a mí mismo de que nunca intentaría comprender estas montañas… Las reglas eran demasiado salvajes y extrañas… Yo viviría como si ya estuviera muerto. Con nada que perder, nada podría detener mi lucha; mis miedos no bloquearían mis instintos, y ningún riesgo sería demasiado grande.”
Con la muerte de su hermana, Parrado describe cómo el amor por su padre se apodera de su corazón, y el deseo de retornar a él, lo “jala” incesantemente al igual que “una cuerda de salvamento”. Era un amor que no se debilitaba – y parecía fortalecerse a medida que la situación se tornaba más desesperada. En un libro donde las lágrimas pueden llegar a apoderarse del lector, uno de los momentos más impactantes suceden en la cima de una montaña de 17.000 pies, escalada heroicamente en cuatro días por Parrado y dos de sus compañeros, con el anhelo de salvación y escape.
Desde la cima, Parrado sólo llega a divisar montañas interminables extendiéndose en todas las direcciones. El está tan impactado que se olvida de respirar. Pero entonces: “yo sentí un agudo deseo de abrazar a mi padre… Esto me hizo tambalear… Las montañas con todo su poder no serían más fuertes que el sentimiento que me unía a mi padre. Ellas no podrían destruir mi habilidad de amar… La muerte tiene un opuesto, pero ese opuesto no es meramente vivir. No se trata de coraje, fé ó deseo humano. El opuesto de la muerte es el amor… Durante un breve y mágico instante, todos mis miedos se disiparon… yo era consciente de que no debía permitir que la muerte me controlara… Caminaría hasta agotar todas mis fuerzas, y si caía muerto, lo haría mucho más cerca de mi padre.”
La verdadera gloria de este amor es que Parrado se niega a racionalizarlo. A su retorno, muchos lo erigieron como un héroe, y a pesar de que él jamás se vio como tal, la fuerza de su gracia y humanidad transforman a Milagro en los Andes en un magnífico testimonio acerca del milagro de la vida humana despojada de sus necesidades más básicas.
Ravi Agarwal
Comentarios de Lectores
Carta de Virginia
Hola!..Mi nombre es Virginia, tengo 16 años y soy de Canelones. Aunque leí Milagro en los Andes el año pasado, recién consegui tu dirección, y decidí escribirte aunque sea unas breves líneas acerca de lo mucho que me llegó tu libro. El año pasado fue para mi un año difícil...por muchos motivos.
Me acuerdo que un día mi madre llegó con tu libro... y dijo "Compré el nuevo libro de Parrado". Yo la verdad... te conocía más por National Geographic que por tu historia en los Andes, pero cuando lo dejó ahi en la mesa... los restantes miembros de mi familia, mi hermano, mi padre y mi hermano... miraron expectantes... la cosa era ¿quién lo iba a leer primero? jaja... creo que se morían de ganas de leerlo... pero me lo apropié... y lo empecé a leer... de a ratos... en los recreos cuando iba al liceo... Me fui como metiendo en la historia... la sentí tan cerca... a pesar de no ser mía. De vez en cuando se me escapaba una lágrima, pero para mí... no es un libro triste... me dio una fuerza increíble.
Hace unos dias, en Inglés nos pidieron que escribiécemos un comentario sobre nuestro libro o película favorita... y elegí tu libro... y la verdad, hay una frase en la parte de atrás... que la puse como título... porq es una frase que, para mi gusto, es la solución a todos los problemas... dice algo asi como "el ilimitado poder redentor del amor"... y la verdad, es tan "aplicable" a todos los ámbitos de la vida... GRACIAS POR HABER ESCRITO TU HISTORIA... POR REGALARME UN PEDAZITO DE EXPERIENCIA.
Un gran abrazo desde Canelones... de una incansable admiradora, Virginia
Carta de Javier Risso.
Fernando, antes que nada gracias por leer mi mail.
Me nacio la necesidad de escribirte despues de leer el libro por segunda vez desde que salio.
No soy un lector habitual ni mucho menos, tengo 36 y en toda mi vida he leido apenas dos o tres libros. Un libro te debe prender en las primeras paginas y es exactamente lo que me paso con el tuyo, me daba la sensacion que si no leia tu y Canessa no avanzaban en la escalada !!!! . No soy de lagrima facil, pero cuando termine el epilogo la primera vez estaba con mi mujer en la cama prontos para dormir, la abrace y me puse a llorar. Te agradezco ese consejo. Y aunque el libro dice prohibida su reproduccion total o parcial, te pido permiso para fotocopiar esa pagina y pegarla en la puerta de la heladera junto a la foto de mis hijos.
Mi hermana tiene una vida muy agitada, ella y su marido son dos profesionales exitosos y tienen un dia agotador y luego tres hijos pequeños que atender. Hablando de tu libro con ella me comento que ponia el despertado a las 6 AM para poder leerlo !!!!!!!!!
Todos los dias me pregunto cual hubiera sido mi rol de haber estado en el avion, como no lo voy a saber tratare de llevar mis "pequeños andes" con valentia disfrutando cada respiro. gracias de nuevo !
P.D cuando vengas por Punta del Este podemos correr una carrera de karting.....perdes seguro.
Javier Risso.
Carta de Teresa y Pablo
Estimado Sr. Parrado,
Me llamo M. Teresa Dal Re Olleros, soy española, de Madrid. Tengo 25 y trabajo como ayudante de dirección del Consejero Delegado de AXA en España.
Actualmente, me encuentro leyendo su libro de "Milagro en los Andes", me está encantando. Se lo compró mi novio hace más o menos un año y me lo ha recomendado. Pablo es un gran lector. Tiene 26 años y es un oficial de la marina española y un gran jugador de "rugby". Infelizmente por compromisos profesionales ya no puede jugar a ese deporte pero es un auténtico as y entusiasta del "rugby". Estamos los dos maravillados con su historia Sr. Parrado, es emocionante todo aquello que cuenta, su valentía y espíritu que ha demostrado a lo largo de su vía desde aquel fatídico 13 de octubre.
Le escribo únicamente para FELICITARLE en nombre de Pablo y mío por su tenacidad y para decirle que con su libro está ayudando a mucha gente a ser fuerte. Hace un año me diagnosticaron una extraña enfermedad en que lo pasé muy mal… Gracias a Dios estoy curada, sigo un pequeño tratamiento que concluiré antes de que finalice el año. Su testimonio y todo cuanto sé de usted me ha ayudado mucho. Muchas gracias. Aunque separe un "gran Charco" su país del nuestro, sus escritos llegan a nuestros corazones y son de gran ayuda.
Nuestra más sincera felicitación a usted que es un héroe. Le deseo todo lo mejor en esta vida y que nunca se canse de repartir esperanza en el mundo.
Un cordial saludo desde Madrid España,
Teresa y Pablo